El uso de celulares dentro de las cárceles bonaerenses volvió a quedar en el centro de la escena tras un nuevo operativo realizado en la Unidad Penitenciaria N° 16 de Junín, donde fue secuestrado un teléfono utilizado para amenazar a una familia de la ciudad.
Ante esta situación, el senador Pablo Petrecca reclamó el tratamiento de un proyecto de ley de su autoría que busca regular y controlar el uso de celulares en las cárceles y que, según señaló, fue presentado hace 164 días y todavía permanece sin tratamiento en el Senado bonaerense.
Petrecca también cuestionó al gobernador Axel Kicillof por la falta de avances frente a esta problemática. “Es un flagelo que padecen cada vez más bonaerenses, y mientras esperamos que avance nuestro proyecto de ley, vemos que en esta problemática también el gobernador decide mirar para el costado”, sostuvo.
El presidente del Bloque de Senadores del PRO recordó que la iniciativa propone ordenar el actual esquema de comunicaciones de las personas privadas de la libertad y advirtió sobre el crecimiento de casos vinculados con estafas, amenazas y otras maniobras delictivas realizadas mediante teléfonos celulares desde establecimientos penitenciarios.
El proyecto para controlar los celulares en las cárceles
De acuerdo con lo planteado por Petrecca, el sistema de comunicaciones vigente continúa basado en un protocolo de emergencia sanitaria implementado en 2020 durante la pandemia.
Según el legislador, este esquema alcanza a unos 49.000 detenidos del Servicio Penitenciario Bonaerense y continúa vigente pese a haber sido concebido como una medida excepcional y sin contar con una ley específica ni control legislativo.
El proyecto propone la creación del Sistema de Comunicación Digital Supervisada (SCDS), una plataforma cerrada mediante la cual las personas privadas de la libertad podrían comunicarse únicamente con contactos previamente registrados y verificados.
La iniciativa contempla además excluir el acceso a internet abierto, redes sociales y otras herramientas digitales no autorizadas, con el objetivo de establecer un sistema de comunicación con el exterior bajo supervisión estatal.
Al momento de presentar el proyecto, Petrecca había señalado que la propuesta buscaba brindar una respuesta institucional frente a una problemática vinculada con el uso de celulares dentro de las cárceles para concretar estafas telefónicas, amenazas, extorsiones y otras maniobras delictivas.

Nuevo operativo en la Unidad Penitenciaria N° 16 de Junín
En las últimas horas, la División de Investigaciones de Delitos Informáticos de Junín, en articulación con la UFI N° 6 y el Servicio Penitenciario Bonaerense, realizó un allanamiento en un pabellón de la Unidad Penitenciaria N° 16.
Durante el procedimiento fue secuestrado un teléfono celular que, según la investigación, era utilizado desde el interior del penal para amenazar a una familia juninense.
La investigación se inició a partir de la denuncia de un vecino de Junín, quien recibió mensajes de audio amenazantes a través de WhatsApp.
El procedimiento volvió a poner de manifiesto una modalidad delictiva que, según lo señalado en el material, se encuentra en crecimiento: el uso de teléfonos celulares por parte de internos para cometer ilícitos desde el interior de las unidades penitenciarias.
Petrecca cuestionó que mientras este tipo de casos continúan registrándose, el proyecto que presentó en el Senado bonaerense permanece sin tratamiento.
“Hace 164 días que nuestro proyecto duerme en el Senado. Mientras tanto, Kicillof mira para otro lado y los bonaerenses siguen sufriendo”, expresó el senador.



