El Consejo Superior de la universidad denunció la grave situación que atraviesan las universidades públicas debido al desfinanciamiento y la caída del poder adquisitivo de los salarios, mientras el gobierno vetó la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) se reunió de forma extraordinaria para exponer la grave situación financiera que enfrentan las universidades del país. El encuentro se centró en el desfinanciamiento de la educación superior y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores universitarios, un tema que preocupa a toda la comunidad académica.
Uno de los principales oradores fue el rector de la UNNOBA, Guillermo Tamarit, quien destacó que la educación pública ha sido un pilar fundamental en la movilidad social de la Argentina. «Toda la sociedad ha entendido que la universidad es una herramienta social virtuosa«, señaló. Sin embargo, Tamarit cuestionó el veto del gobierno a la Ley de Financiamiento Universitario, recientemente aprobada por el Congreso, que contemplaba una recomposición salarial para los docentes en línea con la inflación. “Un 70% de los trabajadores universitarios perciben salarios por debajo de la línea de la pobreza”, denunció el rector.
La ciencia no es cara, cara es la ignorancia
Durante su discurso, Tamarit recordó una frase del Premio Nobel de Medicina, Bernardo Houssay: «Los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico y tecnológico. Y los países pobres lo seguirán siendo si no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”. El rector advirtió que la falta de financiamiento pone en peligro el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Argentina, alertando a la sociedad sobre los riesgos de esta política.
Un reclamo con respaldo social
La sesión del Consejo Superior de la UNNOBA fue parte de una acción coordinada con otras universidades nacionales. En el acto, se leyó un documento elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) titulado «Por seguir siendo una nación. Sí, al financiamiento universitario», que contó con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil. La declaración se realizó simultáneamente en las tres sedes de la universidad: Junín, Pergamino y CABA.
Durante la reunión, los representantes de los distintos claustros universitarios, así como los gremios de docentes y no docentes, expusieron la gravedad de la situación. Entre ellos, estuvo presente Danya Tavela, autora de la Ley de Financiamiento Universitario y exvicerrectora de la UNNOBA, quien apoyó el reclamo.
La profundidad del problema
En su intervención, Tamarit explicó que, si bien el gobierno nacional aprobó un incremento exclusivo para los gastos corrientes, destinado al funcionamiento de las universidades, esto solo representa el 10% del presupuesto universitario. «El problema real son los salarios, que siguen perdiendo frente a la inflación. Los trabajadores ya han perdido entre un 40% y 50% de su poder adquisitivo«, aseguró el rector.
Desde la sede de Pergamino, la vicerrectora Florencia Castro añadió que el desfinanciamiento también afecta gravemente a la retención de personal. «Este año, en la UNNOBA, 20 auxiliares docentes ya han renunciado debido a los bajos salarios», comentó Castro, advirtiendo que la situación también repercute en los laboratorios universitarios, donde se generan conocimientos clave para el país. «Muchos investigadores no tienen los recursos necesarios para avanzar en sus trabajos«, explicó.
El veto a la Ley de Financiamiento Universitario
La Ley de Financiamiento Universitario, impulsada por la diputada Danya Tavela y aprobada por el Congreso, buscaba recomponer los salarios docentes de acuerdo con la inflación y asegurar el financiamiento adecuado para las universidades. Sin embargo, el gobierno anunció su veto a esta ley, lo que desató el descontento en el ámbito académico. “No estamos pidiendo un aumento de presupuesto, sino detener la caída salarial y avanzar en el desarrollo de actividades básicas”, enfatizó Tamarit.
La situación se agravó con la presentación del presupuesto 2025 por parte del presidente Javier Milei, que contempla un 50% menos de lo solicitado por el CIN para las universidades. «El propio secretario de Educación de la Nación reconoció que el presupuesto es insuficiente«, lamentó el rector.
Un llamado a la reflexión
Al finalizar la jornada, Tamarit convocó a la sociedad civil a seguir apoyando a la universidad pública. Recordó que la UNNOBA fue creada gracias a las aspiraciones colectivas de la comunidad, por lo que llamó a defender el rol de la educación superior en el país. “Esta universidad es una construcción social, y no hay posibilidad de llevarla adelante sin el sostenimiento de la sociedad”, concluyó el rector.
Por su parte, la vicerrectora Castro pidió al gobierno que reflexione sobre la importancia de la educación: “Esperamos que el gobierno recapacite y entienda que la educación no es un gasto, sino una inversión para toda la Argentina”.




















