La medida responde a la crisis económica y al recorte de fondos nacionales. Municipios analizan alternativas ante el impacto en familias vulnerables.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires confirmó la suspensión del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), una medida que impacta directamente en más de 2 millones de alumnos bonaerenses que recibían mensualmente alimentos básicos para sus hogares.
La decisión fue oficializada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, a través de una resolución que establece una “reasignación de partidas” con el objetivo de garantizar el funcionamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), considerado esencial en el actual contexto.
La suspensión del programa se da en medio de una fuerte disputa con el Gobierno nacional por el recorte de fondos, lo que genera creciente preocupación en intendentes de toda la provincia ante el deterioro de la situación social.
En ese marco, algunos municipios comenzaron a tomar medidas propias. Es el caso de Ramallo, donde el intendente Mauro Poletti impulsó el diseño de un programa alimentario local de emergencia para sostener la asistencia a las familias más afectadas.
Contexto económico y reclamos por fondos
Desde la Provincia argumentaron que la suspensión del MESA se enmarca en la emergencia económica, producto de una “profunda recesión” y del incumplimiento en las transferencias de fondos por parte del Estado nacional.
El gobernador Axel Kicillof cuestionó con dureza esta situación al señalar que existe una deuda cercana a $220.000 millones vinculada al financiamiento del SAE. “El Gobierno nacional no puede hacerse el distraído”, sostuvo, en referencia a los recortes en áreas sensibles como la asistencia alimentaria.
El reclamo se intensificó tras una movilización de intendentes bonaerenses junto a la vicegobernadora Verónica Magario y el propio Larroque hacia el Ministerio de Capital Humano, donde solicitaron el envío de fondos adeudados.
Sin embargo, la ministra Sandra Pettovello no recibió formalmente el planteo, lo que profundizó el conflicto político. Mientras tanto, los jefes comunales advierten que la situación social se agrava en los distritos.
Qué pasará con la asistencia alimentaria
Ante este escenario, el Gobierno bonaerense anunció medidas compensatorias. Entre ellas, un aumento del 30% en el Servicio Alimentario Escolar, que alcanza a 2,5 millones de estudiantes con desayuno, almuerzo y merienda, lo que implica una inversión adicional de 13 mil millones de pesos mensuales.
También se dispuso un incremento del 25% en programas sociales como Envión y Más Vida, además de la duplicación de las transferencias a municipios para reforzar la asistencia alimentaria.
El rol del programa MESA y su impacto
El programa MESA fue creado en 2020 durante la pandemia de COVID-19 como un refuerzo para las familias que no podían acceder a comedores escolares. En sus inicios, incluía una amplia variedad de productos como harina, arroz, lentejas, fideos, aceite, leche, huevos y conservas.
Si bien con el tiempo la cantidad de alimentos se redujo, el programa seguía siendo clave para más de 2 millones de beneficiarios en toda la provincia. En distritos como Tigre alcanzaba a 40 mil familias, mientras que en ciudades del interior como San Nicolás, Azul o Balcarce también tenía una presencia significativa.
Desde la administración provincial estiman que se necesitarían alrededor de 200 mil millones de pesos para sostener el programa hasta fin de año, un monto que, por el momento, no cuenta con financiamiento nacional.



