El Vivero Municipal celebra su primera recolección de acelga y perejil, destinados a geriátricos y a la cocina del Hospital Municipal. La secretaria de Desarrollo Social, Ignacia Iturreria, destacó el impacto del proyecto en la comunidad.
Florentino Ameghino celebró la primera cosecha de la Huerta del Vivero Municipal, un proyecto impulsado por el equipo del gobierno local con el fin de promover la producción sostenible y apoyar a las instituciones de la comunidad. Acelga y perejil, frescos y cultivados localmente, fueron distribuidos entre los geriátricos de Blaquier y Ameghino, así como en la cocina del Hospital Municipal.
En diálogo con Radio Ameghino 103.3, la secretaria de Desarrollo Social, Ignacia Iturreria, compartió su entusiasmo y orgullo por los logros obtenidos: “Estamos muy contentos, muy orgullosos de que esto, que era un sueño y un proyecto, hoy lo estamos llevando adelante. Los tiempos se están cumpliendo tal cual los planificamos, y eso habla del enorme trabajo en equipo detrás de este proyecto”, declaró.
Trabajo en equipo y compromiso comunitario
Iturreria destacó la labor conjunta de diversas áreas del gobierno municipal y agradeció el apoyo de la jefa de gabinete, María de las Nieves Foresi, y del intendente Nahuel Mittelbach. Asimismo, mencionó la importante contribución de Rolando Cejas y los concurrentes del Taller Protegido, quienes, junto al personal del INTA de Villegas, han colaborado para hacer realidad el proyecto: “Roli está ahí todos los días, con un profesionalismo y un compromiso enormes. Su conocimiento aplicado en la huerta es lo que nos permite ver estos resultados”.
Un espacio inclusivo y terapéutico
La huerta municipal también cumple una función inclusiva y terapéutica. Según Iturreria, el espacio es un lugar de encuentro para personas de diferentes edades e instituciones, como el área de tercera edad y el programa «Nutriendo Futuro». Además, varias familias y personas de la comunidad tienen parcelas donde cultivan sus propios vegetales, fomentando así el autoconsumo y la autosuficiencia alimentaria.
“Es un espacio donde no solo producimos alimentos frescos y saludables, sino donde también se generan lazos y redes de apoyo entre los participantes”, resaltó Iturreria, quien añadió que la huerta sirve como espacio de contención para personas que atraviesan situaciones complejas. «Es un lugar donde muchos encuentran consuelo, compañía y un propósito compartido.»
Una invitación a toda la comunidad
La huerta está abierta de lunes a viernes, por la mañana o la tarde, en calle 1 bis casi esquina 18, y ofrece un espacio a quienes deseen participar. Según Iturreria, cualquier persona interesada puede acercarse para recibir asesoramiento y cultivar sus propios alimentos. “Invitamos a todos los ciudadanos que quieran conocer el proyecto, solicitar una parcela o contribuir de alguna forma. Este es un proyecto comunitario, y cada mano que se sume es bienvenida”, expresó.























