Florentino Ameghino celebra 34 años de autonomía tras 80 años de lucha inquebrantable.
Este 21 de marzo de 2025, Florentino Ameghino celebra 34 años de autonomía, un logro que fue el resultado de 80 años de lucha incansable por parte de su comunidad. En 1991, la sanción de la Ley 11.071 en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires consolidó el deseo de independencia del distrito, permitiéndole gestionar su propio destino.
Los primeros pasos hacia la independencia
Las voces autonomistas comenzaron a escucharse en 1913, cuando la comunidad decidió renombrar la estación ferroviaria Halsey como Ameghino, en honor al paleontólogo Florentino Ameghino. Este cambio reflejaba el sentimiento de identidad y el anhelo de autogobierno de los habitantes de la región.
Cuatro años después, en 1917, se dio un paso clave con la creación de la Subintendencia de Ameghino, un hecho inédito en la provincia de Buenos Aires. Pedro Veliz asumió como el primer subintendente, fortaleciendo el reclamo de autonomía.
Un largo camino de lucha
La búsqueda de la independencia no fue sencilla. Durante décadas, la comunidad organizó asambleas, petitorios y manifestaciones, exigiendo la creación de un nuevo distrito.
A finales de la década de 1980, el movimiento autonomista tomó un nuevo impulso cuando el Concejo Deliberante de General Pinto aprobó una ordenanza solicitando la separación y la creación del Partido de Florentino Ameghino.
La autonomía se hace realidad
Finalmente, el 21 de marzo de 1991, la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires aprobó la Ley 11.071, estableciendo la autonomía del distrito, con cabecera en la ciudad de Ameghino e incluyendo las localidades de Blaquier y Porvenir.
El primer intendente elegido en el distrito fue Patricio García, quien asumió el desafío de consolidar la independencia administrativa y política de Ameghino.
Un pueblo que construye su destino
Hoy, a 34 años de aquel histórico día, Florentino Ameghino sigue creciendo como un distrito autónomo, gestionando sus recursos y proyectando su futuro con el mismo espíritu de lucha que lo llevó a la independencia. Su historia es el reflejo de una comunidad que nunca bajó los brazos y que demostró que la perseverancia puede transformar los sueños en realidad.




