A medida que se acerca la temporada de siembra de granos gruesos, el reconocido meteorólogo Leonardo De Benedictis ha realizado declaraciones relevantes sobre el fenómeno conocido como «Súper Niño». Durante su intervención en el Congreso de Aapresid, De Benedictis enfatizó que este término no debe ser motivo de alarma, sino una oportunidad para la planificación del sector agropecuario.
De Benedictis explicó que, aunque se prevé que el fenómeno conocido como El Niño será intenso y traerá lluvias superiores a los niveles normales en diversas regiones, sus efectos variarán significativamente en todo el país. Aclaró que el término «Súper Niño» es un constructo del marketing, ya que en meteorología se clasifica el fenómeno como débil, moderado, fuerte o muy fuerte, y la categoría «Súper Niño» no tiene base científica.
Impacto Regional del Fenómeno
Según el meteorólogo, el calentamiento del océano Pacífico influirá en la circulación atmosférica, generando precipitaciones superiores a lo habitual en el Litoral, el sur de Brasil, y el este de Paraguay y Uruguay. Sin embargo, advirtió que generalizar estos efectos para todo el país sería un error. Detalló que algunas regiones podrían enfrentar excesos hídricos, mientras que otras, como San Luis y Mendoza, podrían tener déficits de humedad.
Consejos para Productores Agropecuarios
El presidente de Ciara-CEC, Gustavo Idígoras, también subrayó la importancia de que los productores no se dejen llevar por el pánico generado por los titulares sensacionalistas. De Benedictis instó a los agricultores a apoyarse en información técnica y a utilizar los pronósticos meteorológicos como herramientas para la planificación de la campaña agrícola. Recomendó que, en lugar de asustarse, los productores comiencen a evaluar alternativas productivas desde ahora.
Pronósticos y Heladas
En cuanto a las heladas, De Benedictis destacó la relación entre la fase del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) y la frecuencia de estos eventos climáticos. Aclaró que durante los años de El Niño, la frecuencia de heladas tiende a ser menor, lo que podría beneficiar la producción agrícola. Sin embargo, subrayó que la incertidumbre es parte de la meteorología y que los pronósticos deben ser actualizados periódicamente para mantener su fiabilidad.
Finalmente, el meteorólogo reiteró que el impacto del fenómeno no se traduce en lluvias superiores durante todos los meses, sino que se espera una alternancia de períodos con precipitaciones normales y otros con eventos de gran magnitud. Por lo tanto, instó a los productores a estar preparados y a no dejarse llevar por el temor, sino a tomar decisiones informadas basadas en datos confiables.
Fuente: La Nación



