Aapresid, organización clave en la adopción de la siembra directa, enfrenta un nuevo dilema: la conveniencia de utilizar el paratill. Este implemento, diseñado para descompactar el suelo sin invertirlo, ha generado opiniones divididas entre los expertos del sector agrícola.
La Compactación del Suelo y sus Consecuencias
Durante el Congreso Aapresid 2026, la cuestión sobre el paratill resurgió, impulsada por la charla «Desafíos de la compactación en sistemas regenerativos», moderada por Eugenia Oggero. En ella, se planteó una inquietud fundamental de los productores: ¿hay momentos en que se justifica su uso?
La respuesta es compleja. Jorge Mazzieri, representante de Aapresid, enfatizó que el debate debe centrarse en identificar las causas de la compactación del suelo antes de considerar cualquier acción mecánica. «Labrar un suelo es un hecho disruptivo y no soluciona el problema de fondo», afirmó Mazzieri.
Intervenciones Mecánicas: ¿Un Remedio Temporal?
Mazzieri comparó el uso del paratill con un bisturí: puede ser útil en ciertas circunstancias, pero no sustituye una evaluación profunda del problema. «Si una intervención se realiza sin un diagnóstico adecuado, se corre el riesgo de agravar la situación en el futuro», advirtió.
El especialista destacó la importancia de que el suelo sea colonizado nuevamente por raíces después de cualquier intervención, y desaconsejó realizar un paratill en momentos inapropiados, como justo antes de la siembra de maíz.
Problemas Estructurales del Suelo
La compactación, según Mazzieri, es un síntoma de un deterioro más profundo en la estructura del suelo, que afecta la infiltración de agua y el acceso a nutrientes. Las causas incluyen el reemplazo de pastizales por cultivos anuales y el tránsito desordenado de maquinaria, que han contribuido a una disminución del contenido de materia orgánica en muchos terrenos.
Un estudio mencionado por Mazzieri sugiere que un suelo compactado puede ocasionar pérdidas de rendimiento entre el 12% y el 50% en cultivos como soja y maíz, lo que subraya la importancia de abordar este problema con urgencia.
Nuevas Estrategias para Mejorar la Infiltración
Se destacó la necesidad de gestionar mejor los recursos hídricos. Mazzieri compartió un ejemplo de un establecimiento en Córdoba que ha logrado aumentar la infiltración de agua del 60% al 80%, demostrando que pequeñas mejoras pueden tener un impacto significativo en la producción.
Por su parte, otros especialistas como Juan Ignacio Mateo de Garfin Agro y Verónica Vázquez de LDC presentaron sus enfoques sobre agricultura regenerativa, enfatizando la importancia de la diversificación y el manejo responsable de nutrientes.
El consenso parece ser que, aunque el uso del paratill puede ser considerado en situaciones específicas, la atención debe centrarse en la salud general del suelo y en la implementación de prácticas que promuevan su regeneración a largo plazo.
Fuente: La Nación



