La innovación tecnológica continúa transformando el sector agrícola, y el desarrollo de Dragonbot es un claro ejemplo de ello. Este robot, diseñado por un grupo de investigadores, tiene la capacidad de recolectar fruta del dragón de manera autónoma, seleccionando las piezas que han alcanzado el punto óptimo de maduración.
El proyecto, impulsado por el Laboratorio de Robótica Agrícola de la Universitat Politècnica de València, en colaboración con el Instituto Universitario de Automática e Informática Industrial (ai2) y diversas empresas tecnológicas, busca mejorar la eficiencia de la cosecha y evitar daños en un cultivo que requiere una recolección precisa.
Funcionamiento del Dragonbot
Dragonbot se desplaza sobre una plataforma autónoma que cuenta con tracción en las cuatro ruedas y dirección en dos de ellas, además de suspensión independiente, lo que le permite navegar por diferentes tipos de terrenos agrícolas. En su estructura, incorpora un brazo robótico equipado con una garra que sostiene las frutas sin ejercer presión para evitar daños.
El sistema de corte de Dragonbot ha sido diseñado para minimizar el riesgo de deterioro en la fruta. Utiliza una hoja vibratoria y tijeras neumáticas que separan la fruta de la planta con precisión. Además, sus dedos neumáticos flexibles manipulan las pitayas con delicadeza, evitando golpes y marcas durante el proceso de recolección.
Resultados Prometedores
En evaluaciones realizadas en campos reales, se comprobó el rendimiento del prototipo, evidenciando su capacidad para recolectar los frutos sin causar daños. Según reportes, el robot logró recolectar más del 75% de las pitayas maduras y menos del 12% de los frutos presentaron algún tipo de daño durante la cosecha. Coral Ortiz, coordinadora del proyecto, afirmó que estos resultados validan la viabilidad del robot para la recolección autónoma no solo de pitaya, sino también de otros frutos delicados.
El desarrollo de Dragonbot representa un avance significativo en la incorporación de tecnología al campo, abriendo nuevas posibilidades para la automatización de tareas que hasta ahora dependían del trabajo manual.
Fuente: La Nación



