La celebración se realizó el sábado 3 de octubre y reunió a vecinos, emprendedores, artesanos, artistas e instituciones de la localidad. Los organizadores destacaron que la convocatoria superó ampliamente las expectativas y valoraron especialmente el acompañamiento de la comunidad.
La localidad de Blaquier volvió a tener su tradicional encuentro con la realización de una nueva edición de la Gran Fiesta del Queso, una propuesta que había dejado de realizarse durante varios años y que fue retomada por iniciativa de un grupo de vecinos.
La jornada combinó actividades religiosas, propuestas gastronómicas, artesanías y espectáculos musicales, con la plaza de la localidad como escenario principal.
El evento tuvo entrada libre y gratuita y convocó a vecinos y visitantes desde las primeras horas de la tarde. De acuerdo con lo expresado posteriormente por los organizadores, la presencia de público superó las expectativas iniciales.
Una convocatoria que superó las expectativas
En una entrevista realizada en el programa “Una Mañana Diferente” de Radio Ameghino 103.3, integrantes de la organización destacaron el resultado de la celebración y remarcaron el acompañamiento recibido durante toda la jornada.
“La verdad que fue un éxito, superó todas nuestras expectativas”, señalaron al realizar un balance del encuentro, al tiempo que reconocieron que las condiciones climáticas habían generado preocupación durante los días previos.
La convocatoria comenzó desde las primeras horas de la tarde. Según relataron, alrededor de las 15 horas ya había vecinos en la plaza, compartiendo el espacio con sus mates y esperando el comienzo de las actividades.
Para los organizadores, uno de los aspectos más valorados fue precisamente la respuesta de la comunidad.
“Nos excedieron los comentarios positivos, alentándonos: chicas, no paren, sigan con esto”, contaron al recordar algunas de las expresiones que recibieron durante la noche.
También destacaron que muchas personas consideraron que la celebración permitió volver a unir a la comunidad y generar un espacio de encuentro para Blaquier.
Las instituciones tuvieron un rol central
Uno de los aspectos destacados de la fiesta fue la participación de las instituciones de Blaquier, que estuvieron a cargo de las cantinas y trabajaron durante el desarrollo del evento.
La organización valoró especialmente el compromiso de las entidades que se sumaron a la propuesta y consideró que su participación fue fundamental para llevar adelante la celebración.
También se destacó la colaboración de distintas personas e instituciones que aportaron elementos, herramientas y trabajo para el armado de los espacios gastronómicos y el desarrollo de la jornada.
“Se trabajó muy bien. En general todo el mundo”, remarcaron al referirse a la predisposición encontrada durante la organización.
Las cantinas, además de ofrecer una propuesta gastronómica para quienes asistieron, representaron una oportunidad para que las instituciones locales participaran activamente y pudieran generar recursos a partir de la celebración.
Manjar Blanco, protagonista de la producción local
Uno de los atractivos vinculados directamente con la identidad de la celebración fue la participación de Manjar Blanco, la fábrica de quesos de Blaquier, que estuvo presente con un stand donde expuso todas sus variedades de quesos elaborados en la localidad.
La presencia de la empresa permitió a vecinos y visitantes conocer y adquirir productos que forman parte de la producción local, aportando además un vínculo directo entre la actividad quesera y la celebración que lleva ese producto como protagonista.
Desde la organización destacaron especialmente esta participación y señalaron que hubo visitantes que pudieron conocer por primera vez las distintas marcas y productos elaborados en Blaquier.
La presencia de Manjar Blanco también reforzó uno de los objetivos de la fiesta: generar un espacio que, además del encuentro comunitario y las propuestas culturales, permita visibilizar la producción y el trabajo que se desarrolla en la localidad.
Emprendedores y productores también fueron parte
Otro de los puntos destacados fue la convocatoria de emprendedores y expositores, que ocuparon distintos espacios dentro de la fiesta.
Desde la organización reconocieron que la cantidad de personas interesadas en participar también fue una sorpresa, especialmente teniendo en cuenta que se trataba de una primera experiencia para quienes estuvieron al frente de la convocatoria.
La celebración permitió además visibilizar la producción local. Entre los espacios instalados estuvo el de una fábrica de la localidad, donde se pudieron exhibir y comercializar sus productos.
Los organizadores consideraron que esto permitió que muchas personas conocieran marcas y productos que hasta ese momento no identificaban con Blaquier.
La plaza, el escenario elegido por el clima
Originalmente, la fiesta estaba prevista para realizarse en el playón de la localidad, pero las condiciones meteorológicas obligaron a modificar la planificación.
Ante el pronóstico de lluvias, los organizadores decidieron trasladar la actividad a la plaza de Blaquier.
La decisión terminó siendo valorada positivamente luego del desarrollo del evento. Según explicaron, el espacio permitió generar un ambiente de encuentro y encuentro comunitario que podría repetirse en futuras ediciones.
“La plaza tiene ese aura de que todos nos juntamos ahí”, expresaron durante la entrevista.
La experiencia dejó abierta la posibilidad de mantener ese lugar como escenario de la fiesta en próximas ediciones.
Música, danza y espectáculos
La programación artística fue otro de los principales atractivos de la noche.
Durante la celebración se presentaron Mili Castro, Encanto de Mi Tierra, Fabián Trejo, Marcos Espinosa, Alma Folclórica —Escuela de Danza de Mili Maidana—, Indio Rambau y Su Estilo, Rama y Los Siderales y Las Mairim.
El cierre estuvo a cargo de La 2022, con una propuesta bailable para finalizar la jornada.
Desde la organización también destacaron la predisposición de los artistas, del equipo de sonido y de todas las personas que colaboraron para que la programación pudiera desarrollarse de acuerdo con lo previsto.
La celebración religiosa también fue parte de la jornada
La jornada incluyó además una propuesta religiosa organizada por la Comunidad de Blaquier.
La actividad comenzó con una Santa Misa en la entrada de la localidad, seguida por una caminata con la Virgen María.
Durante el recorrido, el sacerdote realizó la bendición del pueblo.
Los organizadores resaltaron especialmente el respeto demostrado por los vecinos y visitantes durante el paso de la Virgen y consideraron que la propuesta religiosa permitió sumar otra dimensión a una jornada que combinó tradición, cultura, encuentro comunitario y entretenimiento.
Una experiencia que dejó ganas de continuar
Para quienes estuvieron al frente de la organización, la realización de la fiesta significó también una experiencia nueva y un aprendizaje.
Reconocieron que surgieron dificultades y situaciones que debieron resolverse sobre la marcha, pero consideraron que el balance final fue positivo.
“Nos han quedado cositas que por ahí hemos fallado, que obviamente hay que corregir”, explicaron, aunque también expresaron su convencimiento de que la propuesta puede seguir creciendo.
El acompañamiento recibido durante la noche fue uno de los factores que fortaleció esa posibilidad.
Según contaron, varias personas ya manifestaron su intención de volver a colaborar en una próxima edición y de sumar nuevas propuestas.
El desafío de recuperar espacios de encuentro
Más allá de los espectáculos y la convocatoria, uno de los principales objetivos planteados por los organizadores fue recuperar espacios de encuentro para la comunidad de Blaquier.
La iniciativa surgió de un grupo reducido de vecinos y permitió demostrar que, a partir del trabajo conjunto, es posible recuperar actividades que forman parte de la identidad de una localidad.
“La idea era una y era que saliera todo lindo por y para el pueblo”, señalaron durante la entrevista.
En ese sentido, remarcaron que la organización comenzó con pocas personas y que uno de los desafíos para una eventual próxima edición será conseguir una mayor participación de vecinos que quieran involucrarse en las tareas.
El balance de esta primera experiencia, sin embargo, dejó una conclusión clara para sus impulsores: la Gran Fiesta del Queso logró recuperar un espacio de encuentro para Blaquier y superó las expectativas con las que había comenzado su organización.








